El cuerpo y la mente no pueden considerarse por separado: si hay algo que no funciona en tu cuerpo, te pondrá rápidamente de mal humor. Y, al contrario, el cuerpo reacciona cuando algo atormenta nuestra mente. Con el dolor de espalda puede ocurrir lo mismo.

La interacción entre el cuerpo y la mente ya es evidente en las expresiones cotidianas. En ese momento, algo te pesa en el estómago, te produce dolor de cabeza... o te carga los hombros. De hecho, el estrés puede desempeñar un papel nada despreciable en las dolencias generales y no específicas de la espalda. De ahí que sea aún más importante no sólo prestar atención a la espalda, sino también escucharse a sí mismo cuando surgen las dolencias.

El "coaching mental" es uno de los cinco módulos de la terapia de espalda de Bauerfeind. Si quieres saber más sobre la terapia holística de la espalda y conocer los otros módulos, puedes encontrar toda la información aquí:

 

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Llegar al fondo de las causas del estrés, también por el bien de tu espalda

Frau sitzt am Schreibtisch

"¡Vaya, qué estrés!" Es fácil decirlo cuando las cosas están complicadas. Pero el estrés se presenta en muchas facetas. A veces la vida cotidiana está repleta de tareas que hay que hacer. Los padres, en particular, muchas veces tienen que hacer malabarismos: recoger rápidamente a los niños del deporte después del trabajo, ir a comprar, ayudar con los deberes, preparar la cena, llamar a la abuela, limpiar el piso...

 

Si la carga de trabajo o la falta de tiempo son muy elevadas durante un largo periodo de tiempo, esto también es estresante. También es posible que los miedos te afecten más de lo que quisieras, por ejemplo, las preocupaciones por tu trabajo o por algún ser querido. Las tensiones familiares y el estrés social también ejercen presión sobre la mente.

El estrés psicológico puede provocar dolor de espalda y viceversa.

Dr. Sophie Wenzel, Médico especialista en Psiquiatría y Psicoterapia

En la vida cotidiana, es posible que ni siquiera te des cuenta de lo estresado que estás. Tal vez te parezca casi normal no poder descansar. A veces uno no quiere admitir lo mucho que le pesan algunos problemas en la mente. Pero la presión psicológica, las preocupaciones y los miedos también pueden provocar dolor de espalda y tensión. Por eso es importante hacer frente al estrés.

La forma de salir del estrés: ¡habla con tu médico!

El estrés es un tema complejo. Por ello, las medidas posibles para atajarlo son muy diversas, desde las técnicas de relajación hasta la ayuda médica profesional. Así que habla con tu médico sobre las posibles causas de tu estrés y qué apoyo podría ayudarte. Hemos preparado una lista de comprobación para que estés bien preparado para la consulta.

 

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Consejos contra el estrés

Aunque las causas pueden ser varias, lo cierto es que te vendría bien tener menos estrés en tu vida cotidiana. Para ello, debes estar atento: ¿Cuándo te sientes estresado? ¿Cómo organizas tu día, tu semana? ¿En qué momentos o situaciones te sientes tranquilo? En función de las respuestas, puedes corregir tu actitud y asegurarte de que la acción y la relajación están equilibradas.

 

Para empezar, seguramente te ayudarán a las siguientes ideas:

 

  • Es importante hacer descansos regulares. Establece un recordatorio en el trabajo y concédete momentos de relajación.
  • Escucha a tu espalda. Si sientes que te estás esforzando demasiado, tómate un descanso. 
  • Una vida activa reduce el estrés porque el tiempo con la familia y los amigos, los deportes y las aficiones proporcionan un equilibrio emocional saludable.
  • Intenta evitar moverte poco. Descansar es importante, pero sentarse delante del televisor sin hacer nada no reduce el estrés.

Estos consejos deberían servirte de apoyo adicional. Si ya estás hablando de tu estrés con un médico u otro profesional de la salud, nuestros consejos pretenden enriquecer esa conversación, pero no sustituirla. Por favor, no cambies una terapia en curso sin la aprobación previa de tu profesional de la salud para seguir nuestros consejos.

Piensa en positivo y sé activo

Como casi todo, la relación entre el estrés y el dolor de espalda tiene dos caras: porque, al igual que el estrés puede favorecer o desencadenar el dolor de espalda, el dolor de espalda puede provocar estrés. Esto es muy comprensible: el dolor es una carga y tiene un efecto negativo en tu estado de ánimo, y quieres deshacerte de él lo antes posible.

Por muy molesto que sea el dolor de espalda: intenta no darle demasiada importancia en tu cabeza. Si tu médico no te impone ninguna restricción para el dolor de espalda no específico, puedes hacer tu vida normal y, en principio, no tienes que prescindir de nada. En estos casos, el ejercicio puede incluso influir positivamente en tu salud mental.

Uno de los objetivos de superar el dolor de espalda es aprender a poder influir en los síntomas nuevamente.


Dr. Sophie Wenzel
Médico especialista en Psiquiatría y Psicoterapia

Ganar en seguridad

El dolor de espalda o incluso el pensar en hacer ejercicios para la espalda puede ser inquietante y no sabes si debes moverte y cómo. En este caso, es aconsejable llevar un vendaje o una ortesis si así lo aconseja o prescribe el especialista sanitario. Las ortesis y los vendajes colocados y utilizados correctamente alivian la tensión en la espalda y proporcionan apoyo, no sólo durante el entrenamiento, sino también en la vida cotidiana.

Vendajes y ortesis de Bauerfeind

¿Quieres saber más sobre nuestros vendajes y ortesis para la espalda y su eficacia? Aquí podrás descubrir qué les hace especiales y cómo pueden ayudarte con tus dolencias.

* Esta guía de recomendaciones online proporciona una visión general inicial del ámbito y sugiere opciones de diagnóstico/tratamiento médico seleccionadas. Aunque tienen una base científica, las presentaciones no pretenden ser completas ni presentar todas las doctrinas. Todo el contenido, en particular el relativo al diagnóstico y a las formas de tratamiento (textos, imágenes, gráficos, etc.), debe entenderse como un apoyo no vinculante a la terapia que debe elegir el médico y el personal especializado. Esta guía de recomendaciones online no pretende sustituir la necesaria historia clínica personal y su valoración profesional global por parte de un médico/especialista debidamente formado y cualificado, incluyendo las terapias ya en curso