Dolores de rodilla

Causas y terapias existentes para el dolor de rodilla

Después de levantarse por la mañana, de conducir durante mucho tiempo o incluso al dar paseos cortos, los dolores de rodilla pueden aparecer en situaciones muy distintas, cuya causa no siempre se conoce por las personas afectadas. A veces, una sobrecarga o una carga incorrecta por deporte, profesión o por el día a día pueden ser la causa de estos dolores inexplicables, e incluso los movimientos diarios pueden producir estas sobrecargas. Las caídas y los movimientos incorrectos no suelen tenerse en cuenta como causa de este dolor de rodilla, ya que el dolor aparece más tarde. Cuando los dolores se producen gradualmente y con una causa poco clara, muchos de los afectados se preguntan cómo tratar este dolor y si deberían consultar a un médico. A veces es suficiente con tomar medidas de protección de la rodilla durante un tiempo. En función de la causa del dolor de rodilla pueden ser necesarias otras terapias, como un tratamiento del dolor con medicamentos, fisioterapia o incluso una intervención quirúrgica. El uso de vendajes suele ser útil para mitigar los dolores y para estabilizar la rodilla.

Dolores de rodilla típicos

¿Los dolores de rodilla son permanentes y se intensifican en caso de cargar las rodillas? En este caso es posible que sea un desgaste la causa. Aunque también puede ser la inflamación o una sobrecarga continua. Las personas mayores suelen sufrir a diario de dolor de rodillas al realizar cualquier tipo de movimiento, haciendo que caminar o estar de pie sean un calvario. Si los dolores de rodilla persisten continuamente, se aconseja consultar a un médico.

Es importante saber que los dolores de rodilla son básicamente una señal de advertencia para proteger la rodilla frente a una carga adicional de la articulación de la rodilla. Cuando el desgaste entra en escena, el dolor puede intensificarse incluso en estado de reposo, y esto no es buena señal. Después de una sobrecarga, los síntomas pueden reducirse con un reposo prolongado (durante horas) o protegiendo la rodilla correctamente, por ejemplo, con un deporte adecuado. En estos casos, un vendaje de rodilla puede descargar la articulación y ofrecerle apoyo.

Causas del dolor de rodillas

Las causas del dolor de rodillas son muy diversas.
Entre otras, se deben a:

  • Lesiones durante la práctica de deportes o accidentes (rodilla lesionada)
  • Sobrecarga o postura incorrecta
  • Artrosis
  • Inflamaciones (artritis)
  • Inflamaciones de la bolsa sinovial
  • Enfermedades autoinmunes
  • Alteraciones metabólicas

Ir sobre seguro: Acuda al médico en caso de que sus dolores de rodilla sean prolongados o intensos.

Desgaste en la articulación de la rodilla (artrosis) como causa de los dolores de rodilla

En la artrosis, el cartílago se desgasta lentamente. Actúa como capa protectora entre el fémur y la tibia. En el peor de los casos, una artrosis sin tratamiento puede tener como consecuencia que el cartílago en la articulación de la rodilla se desgaste tanto, que los huesos friccionen directamente entre sí. Los dolores de rodilla debidos a este desgaste se producen generalmente después de un reposo prolongado, es decir, cuando se ha pasado mucho tiempo tumbado o sentado y se retoma el movimiento. Cuando el dolor no remite tras los primeros pasos, se habla de dolor de arranque en el contexto médico. En el progreso de la artrosis, los dolores siguen intensificándose y se producen incluso en los estados de reposo. Hay que tener en cuenta que el transcurso de la artrosis y la intensidad del dolor varía de paciente a paciente, por lo que la magnitud de una enfermedad no puede determinarse ni por la duración del dolor ni por la intensidad del mismo. Además, en muchos de los afectados, los dolores se producen en parte.

Daños en el menisco (meniscopatías) como causa de los dolores de rodilla

El menisco es un cartílago de dos partes en forma de media luna de la articulación de la rodilla; en cada rodilla hay dos meniscos (menisco interno y menisco externo) que absorben o amortiguan las fuerzas de tracción. El término meniscopatía se utiliza para daños en el menisco que no son de tipo traumático. Por lo tanto, estos daños se forman fundamentalmente por el desgaste tras una sobrecarga o una postura incorrecta. Las lesiones, tales como una rotura del ligamento cruzado (postraumático) también pueden causar daños en el menisco. Los movimientos bruscos de rotación durante el trabajo o el deporte también pueden producir la rotura del menisco. En función de que sea el menisco interior o el exterior el afectado, se producirán dolores punzantes en la parte interior o en la parte exterior de la articulación de la rodilla.

Diagnóstico de los dolores de rodilla

Con esta cantidad de posibles causas, el diagnóstico deberá basarse primero en una consulta con el médico. Este preguntará el momento del primer dolor, la duración y el tipo de dolor de rodilla, así como las molestias adicionales y las enfermedades previas. Seguidamente determinará la movilidad de la articulación de la rodilla mediante un examen corporal. Distintas pruebas de movimiento pueden ofrecer información sobre determinadas lesiones. Para asegurarse del diagnóstico, se realizarán también pruebas adicionales como ultrasonidos, radiografía, TAC, resonancia magnética o artroscopia (reflejo de la articulación de la rodilla).

Terapia de los dolores de rodilla

En primer lugar se encuentra el tratamiento de los dolores agudos evitando las sobrecargas y con analgésicos. La terapia posterior se orienta en función de la causa. Los vendajes y las ortesis proporcionan estabilidad a la articulación de la rodilla, protegen la rodilla lesionada y mitigan los dolores.

Una de las primeras medidas para la mayoría de las lesiones sigue siendo el reposo. Se suelen prescribir como acompañamiento o tras una operación la fisioterapia, natación terapéutica y gimnasia acuática. El calor y el frío o la electroestimulación también suelen ser medidas terapéuticas habituales.

Ayuda para la curación de la articulación de la rodilla

Los vendajes medicinales de rodilla pueden ayudar durante la terapia de los dolores de rodilla de manera efectiva. El vendaje de rodilla anatómico GenuTrain® descarga y estabiliza la articulación de la rodilla: El tejido con una almohadilla Omega integrada (almohadilla funcional), con forma de anillo, descarga óptimamente la articulación. La almohadilla funcional deriva la presión de la rótula a otras partes blandas de la rodilla. En el borde inferior de la almohadilla hay dos puntos (almohadillas de Hoffa), que ejercen una presión correcta y dosificada sobre las almohadillas de grasa (de Hoffa) de la articulación de la rodilla, descargando así la rótula. Las alas integradas en los lados ayudan a mitigar los dolores en el menisco.

Durante el movimiento, el vendaje de rodilla tiene un efecto de masaje de presión intermitente: se aplica y se reduce la presión de manera alterna. Se activa el metabolismo y se ayuda al proceso de curación.

El vendaje de rodilla GenuTrain® está fabricado en un tejido transpirable y es muy cómoda. Se adapta a cualquier movimiento, no aprieta y no se desliza. En la delicada corva, el vendaje es especialmente suave y elástico. El vendaje combina así una eficacia óptima con una comodidad máxima.